lunes, 16 de septiembre de 2013

Tecnicolor

Pasó una estrella fugaz por delante de mis ojos. 90 veloces días malgastados con un piti entre los dedos y una cerveza fría entre los labios. 90 largas noches con mi cabeza revoloteando o rompiendo la pista de baile.


La vuelta a la rutina supuso la vuelta a ti, ya que por suerte o por desgracia, cuando por casualidad te encuentras con alguien en la vida, ya no hay vuelta atrás, ya no la puedes desconocer. Quizá, lo que más me impactó fue esa manera tan suave de tocarme, esa destreza al acariciarme como si supiera la medida exacta, como si me conociera de toda la vida. Al fin y al cabo quizá eso sea el amor: una deliciosa y explosiva agrupación de costumbres.

Tal como me ocurrió las últimas 100 veces, no llegué lo suficientemente temprano y ya se habían agotado las entradas de la película. Supongo que algún día aprenderé a base de errores que a los aeropuertos, a los cines, y a ti, hay que llegar con más de una hora de antelación.


Ahora me pregunto qué pasa por tu cabeza, y ahí es donde empieza la tragedia: en la pregunta.





domingo, 8 de septiembre de 2013

Mi modo de afrontar la situación

No sé si será que tengo mucho tiempo libre y me ha dado por pensar. Y pensando, he intentado adivinar si el capitulo que viene huele a besos en tu habitación. 
No sé si son mis ganas, o es cierto que al cerrar los ojos puedo borrar lo que me aleja de ti

Sonrío a la pantalla, pensando en cuánto queda para sonreírle directamente a tu comisura. Porque así, en medio pestañeo y un latido, han pasado tres meses perfectos descubriendo lo maravillosa que puede ser la vida cuando la compartes con quien quieres...

 Ya aprendí que cada año se aprende a querer un poquito más. Y que algún daño, me hará algún día, querer mejor.


No sé nada del capítulo que viene, y eso que dicen que el verano se lleva las dudas, pero mas cierto es que el amor se lleva la razón.