lunes, 16 de septiembre de 2013

Tecnicolor

Pasó una estrella fugaz por delante de mis ojos. 90 veloces días malgastados con un piti entre los dedos y una cerveza fría entre los labios. 90 largas noches con mi cabeza revoloteando o rompiendo la pista de baile.


La vuelta a la rutina supuso la vuelta a ti, ya que por suerte o por desgracia, cuando por casualidad te encuentras con alguien en la vida, ya no hay vuelta atrás, ya no la puedes desconocer. Quizá, lo que más me impactó fue esa manera tan suave de tocarme, esa destreza al acariciarme como si supiera la medida exacta, como si me conociera de toda la vida. Al fin y al cabo quizá eso sea el amor: una deliciosa y explosiva agrupación de costumbres.

Tal como me ocurrió las últimas 100 veces, no llegué lo suficientemente temprano y ya se habían agotado las entradas de la película. Supongo que algún día aprenderé a base de errores que a los aeropuertos, a los cines, y a ti, hay que llegar con más de una hora de antelación.


Ahora me pregunto qué pasa por tu cabeza, y ahí es donde empieza la tragedia: en la pregunta.





domingo, 8 de septiembre de 2013

Mi modo de afrontar la situación

No sé si será que tengo mucho tiempo libre y me ha dado por pensar. Y pensando, he intentado adivinar si el capitulo que viene huele a besos en tu habitación. 
No sé si son mis ganas, o es cierto que al cerrar los ojos puedo borrar lo que me aleja de ti

Sonrío a la pantalla, pensando en cuánto queda para sonreírle directamente a tu comisura. Porque así, en medio pestañeo y un latido, han pasado tres meses perfectos descubriendo lo maravillosa que puede ser la vida cuando la compartes con quien quieres...

 Ya aprendí que cada año se aprende a querer un poquito más. Y que algún daño, me hará algún día, querer mejor.


No sé nada del capítulo que viene, y eso que dicen que el verano se lleva las dudas, pero mas cierto es que el amor se lleva la razón.

lunes, 10 de junio de 2013

No hay errores, solo lecciones

No sé cómo decirte, sin que suene demasiado triste, que no te vayas. Que te tengo mil noches guardadas y que aún me sobra tiempo para vivir la guerra contigo. Cómo se cae el mundo cuando no estás...
Que cada día soy más consciente de que hay cosas que no se tocan por miedo a que se rompan. Como tú me rompes todos los esquemas, y me gustaría que rompieses los muelles de mi cama. Sabía que el tiempo nunca dejaría de doler, que había más de un breve latido entre un recuerdo de siempre y una aventura nueva. No supe entrar en tu vida, y a día de hoy sigo buscando cómo salir. Nos gustaba eso de quedarnos a la mitad de todo, lo de agarrarte a mi vida, por el cuello y colgarte de mi locura.

 
Las noches no cambian demasiado. Las vistas siguen igual desde la ventana. Los termómetros bajan y las historias a medias se retoman. Y mientras, entre caladas y sueños dormidos, pasan los veranos esperando.

jueves, 30 de mayo de 2013

De madrugada me creo Platón

A lo largo de nuestra vida nos proponemos infinidad de cosas. Terminar la carrera con la que siempre hemos soñado, casarnos con el hombre que siempre hemos querido, formar una gran familia... Buscamos alcanzar la plenitud, llegar al ansiado climax, formarnos como personas. Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar en las cosas que realmente nos completan. ¿De verdad una casa grande o un trabajo bien remunerado nos da la felicidad?. Desde mi punto de vista no.
Aquí estas tú, sentada en tu gran sofá, de tu aun mayor, lujosa casa. Estudiando la carrera que te apasiona, soñando con pasar el resto de tu vida con tu perfecto novio, y sintiendo que tu familia esta orgullosa de ti. Buscas lo que todo el mundo supuestamente quiere, sin saber que las metas son la propia escusa para encontrar la felicidad. Mientras tu andes perdido siempre intentando superarte no te darás cuenta de que lo verdaderamente interesante es el camino: estar contenta con tus estudios, ser feliz junto a tu novio, tener una familia que te apoya al lado. De ellos aprenderemos que los problemas que surjan no serán mas que una llamada del destino, una lección, para que de ahora en adelante el recorrido sea mas fácil.

El hecho de que siempre intentemos superarnos y estar completos es lo que en si, nos completa. La vida no es un camino recto hacia una meta clara, sino un camino lento, lleno de baches. Pero si nos detenemos a pensar, podremos percatarnos de las hermosas vistas y la compañía que nos ayuda, y descubrir, que llegar al final, solo es una escusa para seguir andando.

Porque la verdadera felicidad no esta en el ultimo paso, sino en todos, y cada uno de ellos.





miércoles, 29 de mayo de 2013

Oniria encuentra a insomnia

Ella vivía entre palabras vacías y sueños sin cumplir. Él, de niño, solía pensar que se iba a salir de este mundo. Fue un encuentro entre la pasión y la locura. El destino lo había escrito en las estrellas sin duda alguna.

De pronto sobraban los barcos y los andenes, por que de repente, cambiar de rumbo dejó de tener sentido. Como si el resto de gente no fuera a ninguna parte. Ni el resto de gente, ni tu pelo, ni las cosas que no te dije. Y aunque con el tiempo, nuestras ilusiones y nuestras ganas se desvanecieran, seguiríamos renaciendo en tiempos nuevos, y distintos lugares y en cada uno de ellos volveríamos a encontrarnos por capricho del destino, en una sucesión infinita que no tenía más razón que la del amor.



domingo, 26 de mayo de 2013

Perder el tiempo, nunca había sido tan fácil

4 de la mañana de un aburrido domingo de biblioteca. Se acerca el terror de todo universitario, los exámenes finales. Sensaciones contradictorias invaden nuestros desgastados cuerpos. El calor alienta las ganas de verano, pero si eres de los míos, de esos que apuran hasta el último segundo para ponerse a estudiar, desearías que el tiempo se detuviera y poder así ganar otro mes de descanso.

Frases sueltas retumban en mi cabeza, moviéndose de hemisferio a hemisferio. "No me se una puta mierda". Entonces me visualizo a mi misma saliendo triunfante de la temida aula 6, tras pasar con creces lo que ha sido el examen más fácil jamás visto. Total, soñar es gratis, y más a estas horas. Esos momentos en los que piensas en todo, menos en lo que deberías.

Red bull inyectado en mis venas, acelerando cada centímetro de mi cuerpo. Pulmón, estómago. Tu imagen sigue aquí. Piernas, brazos. Tu olor grabado a fuego en mi piel. Hígado, riñón. Tú alejándote... Cava, corazón, aorta y vuelta a empezar.

Mi vida resumida en unos cientos de músculos mal contados que mi cabeza es incapaz de memorizar, y sin embargo pensar que puedo recitar punto por punto, coma por coma, y te quiero por te quiero cada conversación que tuvimos. 

Que sí, que ya se que hay cosas que no pueden ser y que de hecho, no serán. Y se que  hay miles de personas más importantes que ese idiota despreocupado y mil y una razones que te quiten el sueño antes que el amor. Que se que yo tendré un suspenso asegurado en fisiología; pero tú, tú habrás perdido lo que podía haber sido la oportunidad de dejar de desgastarte la boca cada sábado con corazones vacíos, y aprender a sentir. Y de eso, no va a haber recuperación en Julio.




miércoles, 1 de mayo de 2013

El punto final de los finales

Un día me dijiste que íbamos a comernos el mundo, sentados en la azotea, con tu mano sobre mi temblorosa rodilla. 

Un día me hablaste de lo especial que era para ti, de las locuras que harías por verme sonreír. 

Un día susurraste en mi oído las dos palabras, las 8 letras más bonitas del universo. 

Un día dormiste a mi lado en aquella minúscula cama que no dejaba el más pequeño espacio entre tu piel y la mía.

Venías de un mundo que no alcanzaba a imaginarme, y a eso amé, a tu extrañeza.

Solías hablarme del futuro, de tus locos planes para satisfacer tu desorganizada vida. Y yo, yo te escuchaba sonriente, esperando que me incluyeras en ellos. Inocencia perdida, esperando un gesto que nunca llegó. No se las veces que me reinventé, intentando hacer funcionar algo que siempre había estado roto.


Las relaciones se enfrían, como el agua se convierte en hielo. Y una vez están congelados aquellos sentimientos que un día fueron tan fuertes, lo único que puedes hacer es romperlos, y olvidar.

A veces el mayor problema es que tu corazón se resiste a admitir lo que tu mente ya sabe.



viernes, 26 de abril de 2013

Mi chica favorita

Es extraño. A lo largo del día nos cruzamos con cientos de personas que seguramente no volvamos a ver. 
Cada uno tiene su historia, 
sus secretos. 
Pasamos a su lado sin ni siquiera fijarnos en ellos, en qué sienten, a dónde van y por qué. 
Parecen insignificantes, un persona más en este atestado mundo. Pero cada una de ellas será la única persona importante este planeta para otro.
Es extraño. Ignoramos como la vida puede dar un gran vuelco, y que de repente, una de esas personas que no conocías, puede convertirse en algo tan especial para ti.

Algunos dicen que nuestras amistades están predestinadas.
No elegimos el país ni la ciudad donde nacemos, no elegimos la familia que nos cría, ni las amistades en el colegio elegido por nuestros padres. Cuando crecemos seleccionamos unos pocos amigos de lo que pensamos que es un gran mar, pero en realidad, es una pequeña charca diseñada para nosotros.
Pero un día tomas la decisión. Decides construir la vida que siempre has querido, hacer la carrera con la que siempre has soñado, aunque suponga empezar de cero en otra ciudad, alejada de lo único que habías visto hasta ahora.
Todo es nuevo para ti, te sientes indefensa y frágil, observando lo que ahora sí que es el gran mar desde la ventana de tu nueva habitación.

Es entonces cuando te conocí a ti, la chica con apariencia de dura pero con el corazón más grande que había visto nunca. Desde ese momento supe que te quería en mi vida y parece ser que tu también me querías en la tuya. Aparentemente tan distintas, pero tan iguales en lo que de verdad importa.
La convivencia día a día hizo el resto, y hoy en día puedo decir que me conoces incluso mejor que yo misma. Alguien a la que puedo llamar cuando me apetece salir una noche a comerme la ciudad, pero a la que no necesito llamar para que venga a apoyarme cuando este llorando por algún idiota.

Es extraño. Saludar por compromiso a personas que conoces desde tu infancia, y poder llegar a querer tanto a alguien que apenas conoces de unos meses.
Pequeñas casualidades de la vida que hicieron que te conociera, pero elección propia hacer que te quedaras conmigo.

Gracias por todo Silvia.

domingo, 21 de abril de 2013

Los trucos fáciles, para los días duros

Uno de esos días en los que nada tiene sentido. 
Has dejado de ser el dueño de tus acciones, la monotonía guía tu vida. 
Todo tu mundo se desmorona. 
Todo lo que tus padres te han enseñado, todo en lo que has creído, todo lo que has soñado gira en espiral a unos pasos de ti, sin que puedas detenerlo.

Cuando la tristeza se cuela por los puntos débiles de la fuerte coraza que te has ido creando durante estos años. 
Tantas historias, tantos pequeños rasguños que en su día sangraron, y aunque parecen ya curados, su cicatriz perdura.
Tantas personas, tantos apoyos que en su día estuvieron contigo, pero que ya no están.


El mundo te observa, todo parece tan tranquilo, como antes de un gran tornado...


La gente pasea tranquilamente, 
los niños juegan en el parque, 
el sol reluce en lo alto, 
todo igual, 
pero para ti todo es distinto.
El bucle de mi vida sigue girando, imágenes de todos mis errores se suceden como en una cutre película de barrio. En estos días siempre ocurre, la misma imagen revuelve mi cabeza una y otra vez...

Como cuando sufres un gran accidente, y permaneces en estado de shock, con todos tus músculos paralizados pero conscientes de lo que pasa. Ahí estoy yo, de pie, en la puerta de aquel bar, mientras veo como la persona que siempre ha amado se marcha con otra. "Demasiado tarde".
Definitivamente el tiempo está infravalorado. Desperdiciamos un año de sentimientos escondidos soñando con la hipotética vida que nos espera a su lado, y en un parpadeo la realidad nos alcanza.

Lo que fue lo mejor que me pasó, y sin embargo la peor pesadilla que me destroza cada noche. Mi ilusión, mi error.
¿Cómo olvidar algo que te caló tan hondo?. ¿Cómo olvidarte si llevo bajo la piel tus caricias?. Si mis sentidos me traicionan, si me invento tu olor y tu voz...
Cómo se puede pasar página cuando esa persona era los puntos, las comas y los acentos de mi novela.




miércoles, 17 de abril de 2013

Culpable de todos los cargos

Dulce y amarga, como un café con leche a las 3 de la tarde. Como esos bombones envueltos en papeles de colores brillantes, con un interior derretido, pero una fuerte coraza por fuera.

Inocente y peligrosa, a veces suelto palabras cargadas de veneno, que me corre por la sangre. La vida me ha dado fuertes palos, he madurado antes de tiempo. 

A veces me gusta estar sola, no quiero decir que sea de esas personas que viven solas rodeadas de libros u obsesionadas con los gatos, solo que hay veces en las que parece que el mundo te supera, que ya no eres dueña de tus acciones y sus repercusiones, es entonces cuando la mejor medicina es ponerte los cascos y echar a andar. El frío aclara las ideas, el tiempo cura el corazón. 

Chica débil, lloro mucha veces al mes, a veces sin motivo aparente. Me guardo las cosas, todo lo que me hace daño. Y cuando ya no queda órgano, vena, ni siquiera una minúscula célula en mi cuerpo cargada de dolor, lo expulso todo, como un volcán en erupción, destrozando todo lo que toco.

Nerviosismo puro, una gran ola de energía recorre mi cuerpo constantemente. Saco de quicio, hay gente que me odia, rasgo de una fuerte personalidad. El odio es un lastre, no podemos vivir toda la. Vida enfadados. El odio es un sentimiento, y hay personas por las que es mejor no sentir nada.

Adicta a los peores vicios, incluido el de tu piel. He mentido, he buscado lo prohibido por sentir nuevas sensaciones, aunque en realidad lo que necesito ya se ha ido. Conmigo nada es fácil, cambio demasiado de opinión y soy muy cabezota.

Mi madre solía decirme que todos tenemos algo que nos diferencia del resto, alguna misión. Todos tenemos que cumplir un pequeño papel en el guión de este gran mundo, de extrema importancia, porque nadie más podría hacerlo. 
A día de hoy, yo sigo buscando la mía.

martes, 16 de abril de 2013

Entre tú y yo, la piel

Como el primer rayo de luz que se atreve a pasar por tu ventana. Como un taza de cafe un domingo lluvioso de diciembre. Quizá como un abrazo de un amigo, de esos que son tan de repente que ni te los esperas, pero justo en el momento adecuado. Como una palabra de ánimo, sin ninguna razón, en un día de mierda. Como esa cerveza que atraviesa tu garganta después del último examen del año.
Como sentir que el universo es tuyo mirando las estrellas una oscura noche. Como un desayuno de bufet en un maravilloso hotel de a saber donde y como unos dedos dibujando corazones en tu espalda. Como el primer baño en el mar del año, o esas palomitas de colores tan dulces. Como tener un puñado de locas que perderían el culo por ti o uno de esos edredones tan calentitos en los que perderte por la noche. Como un cruce de miradas con un chico que te gusta, o como la sonrisa tonta que viene después. Como el primer beso. Pero también como el segundo, y el tercero, y el cuarto...

Como llevar años escribiéndole líneas al mismo idiota, acordándote de él al escuchar cualquier canción, soñando con sus labios las 24 horas del día y obsesionándote con su oscuro pelo; y un día, descubres que él, lleva años haciendo lo mismo por ti.




Jamás será sencillo algo que valga la pena

Olvidé, destruí y busqué. Cerré las pequeñas heridas que dejaron en mi piel y ahora son solo cicatrices.
Pasaron muchos días oscuros en los que no podía pensar. Pasaron muchas noches largas en las que no podía dormir, y no dormí.
Caí y me levante. Y me volví a caer y me volví a levantar. Y es que la vida es demasiado complicada para tomarnosla enserio.
Te dicen que tengas miedo, pero no de demasiadas cosas, es peligroso. Que seas sociable, pero que no hables demasiado o lo echarás todo a perder. Que soluciones tus problemas, pero que no te agobies con tus preocupaciones. Que no te encierres en ti mismo, pero tampoco te abras de par en par.

Al fin y al cabo, el mundo te romperá el corazón de todas las formas imaginables. Eso está garantizado aunque no pueda explicarlo. Pero no todo es tan malo como lo pintan. La felicidad está en todos los lados, solo hay que buscarla en pequeños gestos como un sorbo de aire o una taza de té.

jueves, 11 de abril de 2013

El queso de mis macarrones

No hace falta que me digáis todo eso de que míralo como se revuelve el cabello, o como fuma uno de sus cigarrillos y qué fácil parece a veces enamorarse. Ya se de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras. Pero además lo he visto serio, ser él mismo. Y enserio que eso, no se puede escribir en 4 lineas.
No sabéis lo que es sentir que todo es una mierda, y que él aparezca de pronto y te diga: "Venga, pilla un piti y me lo cuentas". 
Y despertarte junto a él, y ver ese brillo en sus ojos cuando te mira, y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy la primera que entiende el que pierda la cabeza por sus manos y el sentido por sus palabras.

Que me sé todas sus historias, sus cicatrices, sus puntos débiles. Incluso el sitio exacto de su espalda donde hay que tocarle para que se derrita por ti.
Ya se que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo mas deudas con sus labios que ningún otro tonto enamorado. 
Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él, y cómo agacha la cabeza y se muerde el labio inferior.

Que yo también lo veo, incluso con los ojos cerrados.




Tú la cerveza y yo la espuma.

Por mas que lo intento, no te entiendo. Unos días tanto y otros tan poco... Por mas que lo intento, no puedo olvidarte. Tu sonrisa cuando me mirabas sigue guardada en mi mente. 
No hay gestos, no hay miradas, no hay palabras, no hay nada. Fue tan corto que no lo vimos, pero tan profundo que valió la pena.

Me gustaría saber si piensas en mi. Si  cuando te acuestas en tu cama recuerdas de cuando olía a mi. Si cuando besas a otras, esperas sentir mi aliento. Si te acuerdas de las locuras que soñabamos hacer juntos. Si a veces explotas, y quieres mandarlo todo a la mierda,  sientes que es demasiado, que no puedes soportarlo, y piensas en llamarme, en venir a verme. Si piensas que un día explotarás, y que yo explotaría contigo.

Vuelve conmigo, y a la mierda con la autodestrucción.

martes, 9 de abril de 2013

Qué cojones puedo decir...

Ya no quiero hablar de ti, de las noches malgastadas entre brazos dudosos, de mis ilusiones vanas... Ya no quiero hablar de ti, no quiero hablar de mi. Ya partió el último tren que nos separó, y aquí no podré localizarte. Acércate un poco más, que se como hacerlo aún peor. 
Sigo durmiendo sola, pensando en aquella noche de diciembre, cuando tú me calentabas. A pesar del frío, moría de calor. Mi cabeza pasa el día buscándote y tu te escondes por mis rincones más oscuros. No hay nadie que llene mi vacío, no hay nadie que me prepare café por las  mañanas, ni escuche mis sueños. Nadie sabe como me queman en la boca los besos que no he dado. La ciudad entera arde al recordar lo tonta que fui.
Sigo durmiendo sola, entre sábanas que hablan de nuestras historias, de cuando me mirabas y parecía que ibas a comerme de un bocado. Despierto, y todo va a cámara lenta, te gustaba desarmarme, y ahora yo tardo tanto en volver a construirme... No queda más remedio que pasar por esto una vez más.

La historia interminable, una página más en mi lista de fracasos y derrotas. La historia de mi vida, ocasiones desperdiciadas por las ideas de una mente loca. Ahora estarás intentando sentirte tu mismo en los labios de otras, sacarme de quicio, olvidar momentos. Pero siento decirte que seguirás en mi cabeza como un imposible, esperando que algún día nos encontremos en otra ciudad, en otro tiempo, y todo empiece de nuevo.

Que no me da la gana, que ninguna distancia es más grande que un corazón enamorado. Que la estupidez humana tiene un límite. Que lo imposible solo tarda un poco más en llegar, pero es que tú tardas demasiado. 

martes, 2 de abril de 2013

Skins



-No hay futuro sin ella.
-Que le jodan al futuro.
-No hay nada más.
-No hay nada más que el ahora, tío.
-¿Qué hice? ¿Qué hice? 
-Fuiste al final de la maldita tierra, tío, al final de la maldita tierra. Vas a tener que ir más lejos ahora, tío. Por ella. Por tí. Por mí. 


-Te mudarás con un estudiante de música llamado Terry, el tío tocará el trombón y por las noches, os juntareis para hablar de técnicas para soplar, se la soplarás y... yo te quiero. Si, y te mudarás con él, y yo me moriré y tú ni te enterarás.


-¿Es posible disfrutar siempre del poder?. Dejé de comer y todos tenían que hacer lo que yo dijera, eso era poder. Creo que fue la época más feliz de mi vida. Pero volví a comer antes de morir, porque no hubiera sido divertido.


-¿Sabes lo que duele de un corazón roto? No recordar como te sentías antes. Intenta recordarlo, porque si desaparece, no lo encontrarás.


-¿Para qué suicidarte, si te puedes enamorar?



-¿Cómo es el amor?
-Es un poco de mierda mental, para ser honesto. No es simple.



-La ira te ayudará a sobrevivir por un tiempo pero entonces, te comerá vivo. Así que, déjalo pasar. Vivir del pasado sólo te joderá.



-Creo que nací al reves, ¿sabes?, que salí de mi madre de la manera equivocada. Oigo voces que van hacia atrás... A la gente que debería amar, la odio, y a la gente que deberia odiar...



-¿Recuerdas esos libros de pinta y colorea? Los odiaba, si tengo que dibujar una casa, ¡que no me digan como tiene que ser!.










lunes, 1 de abril de 2013

Saca de paseo a tus instintos y ventílalos al sol

Noche de un jueves universitario cualquiera, y todo el colegio mayor sale a comerse Madrid. Todos en fila, con nuestras botellas y cara de felicidad nos dirigimos hacia el parque de siempre, como niños cuando los sacan de excursión. Bebida de dioses, eso parece un simple cubata de ron Almirante después de una dura época de exámenes. El charco que forman los hielos derritiéndose conforme pasan las horas allí, cada vez es mayor. Se oye un murmullo general, vasos cayendo, risas exageradas, tacones creando una melodía constante...
Alba ha contado dos chistes creando una estrepitosa carcajada entre nosotras y ahora se ha crecido, no se da cuenta de que se deben más al alcohol ingerido que a otra cosa. El ron corre por mi sangre, y se me pone el alma pirata. Me muevo de grupo en grupo, hablo sin parar de cosas sin sentido, me subo al banco, creyéndome la reina del mundo. No me doy cuenta de que la caída ahora sería mucho mas dolorosa de lo normal, añadiendo a mi pequeña estatura unos 13 cm más de mis increíbles tacones. Ahora ya nada tiene sentido, absolutamente nadie está en sus cabales. 
Definitivamente esa noche todo me daba igual. Hoy Luis, por tercera vez en un mes, había decidido diplomaticamente pasar de mi culo y salir de fiesta con los otros locos que lo siguen. Noche de chicos, sí, como si no me conociera yo eso. Por esa razón, mi lado más responsable se había quedado hoy en la cama, y mi yo pasional se había escabullido en el vestido más ajustado que tenía, y se había bebido casi de trago media botella de alcohol. 
Llega la hora de los taxis, esa hora en la que conducir esos pequeños cochecitos me parece el peor trabajo del mundo. ¿Que peor que aguantar jóvenes con la mayoría de edad recién cumplida, que aguantarlos cuando van borrachos?. Nos repartimos como podemos y por fin, llegamos a la discoteca. Es entonces cuando la noche da un giro inesperado. Y es que, como bien dice Quique Gonzalez, a veces la vida te lleva por caminos raros, por la esquina más perdida de los mapas. Ahí estaba él, pegado a la barra, al lado de la rubia despampanante del vestido azul. Mi vida se declara oficialmente un bucle, un camino en espiral; cuando parece que ya todo ha pasado, ahí estabas de nuevo tú. 
No pienso, ojalá lo hubiese hecho pero no lo hago, y comienzo a acercarme hacia él; y aunque tengo la sensación de estar haciendo lo incorrecto, no dejo de hacerlo. 
Sigo avanzando entre la multitud de jóvenes, y cuando estoy apenas a tres metros de ti, me detengo en seco. Me miras, mi corazón se detiene. El sentido me viene de nuevo ¡pero seré idiota!. Me sale esa cara de susto de acabar de ver la película Rec, y me alejo espantada. 

Salgo fuera de la discoteca, ni diez minutos dentro, un  nuevo record. Me siento en el suelo, alejada de la música, ya casi ni se oye... Me enciendo un piti, la gente me mira. Sí, debo de parecer una vagabunda. Oigo pasos, se acerca.

- Yo tampoco te dije nunca nada, pero tú me seguías el juego
- No se a que te refieres, solo he venido a divertirme, igual que tu. Voy demasiado ciega, ese el problema, me he mareado. 
- ¿Eso es todo? ¿Sebes aquello de que el verdadero perdedor es aquel que tiene tanto miedo a no ganar que nisiquiera lo intenta?
- Me voy ya, es bastante por hoy
- Sólo son las tres de la mañana
- Una pena que ahora sí, porque tu reloj jamás está en hora a la hora de la verdad



Despedidas amargas


Recibo tu mensaje y bajo las escaleras, con una estúpida sonrisa en la cara. En ese momento parecen tan largas... De repente, me envuelve la idea de que no lo veré en un mes. –Puta navidad-- entonces las escaleras se acortan, como si de un acordeon se tratasen. Y me siento como una niña tonta, perdida en las manos de un músico loco.
La música inunda el pasillo de la planta quinta, y conforme me acerco a su habitación, esa música es más fuerte. Puto loco, su obsesión por la música house no tiene límite. Toco y oigo sus pasos acercándose a mi, su sonrisa me saluda. Me siento en su cama mientras el recorre de un lado a otro la habitación intentando no dejarse nada seguramente sin éxito, es un desastre como yo.  Me apodero del ordenador y busco entre su larga música de éxitos pasados y presentes. -Two door cinema club, estos me gustan. Presiono el play. Comienza a darme la retaila sobre mis gustos musicales, lo ignoro, su música si que es una mierda.
Nos encendemos un piti cada uno, y la habitación se carga del humo que sale de nuestros cigarros, aunque ya estaba llena  del que desprende mi cuerpo ardiendo cuando estoy cerca de él. Me habla sobre los planes que tiene para estas semanas: viajes, esquí, fiesta, de todo menos estudio mientra el tiempo y la ceniza corre. Una vez terminado me tumbo sobre la cama, mientras el termina el equipaje. Mmm Huele a el.

-Perfecto, y aun me queda media hora, si no ya te habría echado. Que rápido soy.
-Como seas así de rápido para todo no hace falta que me eches, ya me voy yo.

Después de 20 estupideces más y un intento de guerra de almohadas se tumba en la cama conmigo. Y ambos hablamos mirando hacia el techo. Sabemos que cruzar nuestras miradas estando los dos tumbados en una cama de dimensiones tan minúsculas es sinónimo de chocar algún elemento de la cara. Pero entonces sucede. Se gira mientras me dice:

-Te voy a echar de menos
-Y yo  a ti, ¿con quien voy a fumar yo ahora?- Rio intentando quitarle importancia al asunto
-Solo me quieres por los cigarros
(Me giro, quedando nuestras bocas a unos pocos centímetros)
-Claro que no

Rie, rio. ¡Dios que idiota me siento!. Mi corazón se acelera al ver sus ojos desde esta perspectiva, son tan grandes y verdes. Sus labios muestran una leve sonrisa nerviosa, le quiero besar. Estira el brazo, agarrándome por la cintura. El momento perfecto, nuestros labios se acercan, mi mirada se desvía hacia ellos inevitablemente, aunque me cuesta alejarlos de sus preciosos ojos. Milímetros, noto su aliento contra el mío, nuestros cuerpos se tocan. El tiempo se detiene, ya no hay nada a nuestro alrededor, solo él, solo yo, solo nosotros... Y tocan la puerta.

-JODER
Se levanta de la cama, igual que yo, y en la puerta esta esperando Pablo, también residente del Colegio mayor.

-Oh, eh, mm, lo siento (dice nervioso). -Creo que se ha fijado en nuestras caras de mala hostia y mi pelo despeinado.- El coche esta abajo, nos vamos ya.
-Ahora bajo (dice cortantemente y cierra de un portazo).

Ahora ambos miramos al suelo, le agarro la cara, le doy un beso en la mejilla y salgo por la puerta tan solo diciendo un “adiós” que, pese a mis intentos, suena a absoluta tristeza.

No hay nostalgia peor, que añorar lo que jamás sucedió


Tres de la mañana y desde mi cama sigo escuchando unacanción que habla de ti. Me levanto de la cama y me enciendo un cigarro, elúltimo por hoy, que ya está bien. Saco el móvil, y me sorprendo mirando tuúltima conexión, 2:40, has salido. Me estremece la idea de ti bailando conalguna chica en al algún lugar no tan lejano a este, borracho. Bloqueo elmóvil, prefiero engañarme pensando que estás en tu cama pensando en mi también.
No lo entiendo, no entiendo nada. Yo, la que nunca ha creídoen el amor, la que siempre se ríe cuando sus amigas le cuentan las últimasnoticias sobre sus romances con esa estúpida sonrisa de  enamoradas en la cara. Parecía imposible, queaquella chica de huesos fuertes ahora fuese una chica débil cuyoshuesos crujen cuando la abrazas. No imaginaba que alguien pudiese calar tanhondo en tan solo unas noches malgastadas con películas de tarde de domingo ypitis en los descansos de biblioteca. Dios, me siento tan idiota cuando no puedo apartar losojos de ti…
Pero como ya he dicho, ya está bien por hoy. Tiro los restosde la colilla al patio de luces, me quito mi sudadera 4 tallas mas grande queyo, y me escabullo entre la infinita capa de mantas que yacen en mi cama. Mesiento tan a gusto, tan relajada, tan cansada que… Oh, me dormí.

Se oye el ascensorseguido de un portazo en el pasillo. Unos pasos se acercan, siguilosos yregulares, marcando una melodía estremecedora. Se acercan más, hasta que derepente se hace un silencio tan solo interrumpido por unos fuertes toques en mipuerta. Me levanto de la cama, debe de ser tarde porque estoy completamentedescansada, como la que ha dormido 17 horas. Voy dando saltitos hacia lapuerta, esperándome encontrar la cara de alguna de las locas personillas que haentrado en mi vida recientemente. Abro y no, es él. Se queda parado en lapuerta y no digo nada, pero la sonrisa que se ha dibujado en mi cara es elgesto que esperabas para pasar.
Tus pantalones colorbeige caídos, no dejan a la imaginación tu ropa interior, y eso me desarma porcompleto. Te diriges hasta el centro de la habitación y entonces te giras,mirándome. Esa mirada, nunca antes la había visto en ti. Me miras como si fueseun objeto tan valioso, como si fuese una piedra preciosa. Y con tu fuerte vozdices vienes a darme las buenas noches. Con la estúpida sonrisa todavíaen mi cara me acerco, y ahora solo hay un minúsculo espacio entre tu boca y lamía.
Tus manos rozan mismejillas y mi piel responde de inmediato. Una fuerte carga eléctrica me recorreel cuerpo. Te deseo, eso no ha cambiado pero ¿tu actitud?. Tus ojos irradianpasión, me deseas. Podrías estar bailando con alguna niña tonta perdido por lasluces de neón pero no, estas aquí, conmigo. Tus labios bajan, haciendo callarmis pensamientos y me besas. Nuestras lenguas se funden al igual que nuestroscuerpos. Me aferro a ti, te agarro por el cuello acariciando tu pelo negroazabache. Tengo la sensación d que voy a fundirme con el suelo, mis piernasahora son gelatina. A la mierda todos las clases de anatomía en las que mi ridículoprofesor explicaba todos los músculos y huesos que las forman, todo loscomplejos mecanismos de acción que tienen, a la mierda todos los amantes de lanaturaleza que defienden la perfección de nuestro cuerpo. Ahora mismo, mispiernas ni siquiera pueden sujetar el peso de una idiota enamorada.
Sigo tu ritmo. Como nolo voy a seguir si te seguiría a cualquier parte del mundo
Como en las películascomienza a sonar una música de fondo, la ideal para el momento. Pero conformepasa el tiempo, y la escena comienza a hacerse impropia para menores de edad,la música comienza a volverse monótona, irritante y extrañamente familiar. Ya no puedo mas, ¿de donde viene ese sonido?.Cada vez mas fuerte, mas horrible ¿qué cojon…? Ah si, el despertador.

-¡BUENOS DÍAS! Una mierda, buenos sueños.

Welcome

Realmente no soy una de esas personas que escribe bien. De esas que con tan solo un párrafo te hacen reir o llorar, con un intento de lenguaje culto y una historia de amor. No de esas blogers con nombres bonitos, blogs llenos de colores y 20 enamoramientos por semana.
Lo cierto es que siempre he sido demasiado vaga como para ponerme a escribir, pero me pareció una buena idea para plasmar las cosas que me van ocurriendo, esas cosas que te hacen plantearte si tu vida es una película. Pues bien, soy muy dada a esas extrañas situaciones, llamadlo don, yo lo llamo putada.
Y bueno, no podía creerme una bloger real sin hablar del amor... Tranquilos, hablaré de él, porque por muy dura que me crea también tengo mi corazoncito, y ocupado además.

Sobran ganas, y sobra tiempo. ALLÁ VAMOS