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jueves, 10 de abril de 2014

Avisos debajo de la piel

Tal vez sean nuestras vidas, con sus casualidades y coincidencias, malgastadas entre idas y venidas, y besos por necesidad, no por amor. Tal vez esa sensación de que, desde tu azotea, ves el a mundo diferente, y él se siente igual de extraño desde su ventana. El hecho de que más de una noche, con más de una cerveza, llegué a pensar que mis sueños no son como los del resto, pero sí como los suyos. Un chupito tras otro, tus locas ganas de vivir y tus carcajadas con volumen de más, hicieron el resto.

Diferente como opuesto a raro, especial como sinónimo de perfecto. Así eras tú, el que siempre ganaba, teniendo las de perder. Esa pieza del puzzle que siempre se pierde, igual de insignificante como necesaria para que todo tenga sentido. 
Siempre un paso por delante, siempre inalcanzable, siempre en lo alto. O quizá era yo, que me volvía tan pequeña cuando no entendía algo... Como cuando pensaba en la forma en que tus gastados Levis abrazaban tu culo, y me faltaban balas para acabar con mis celos.

Mira como pasan los años y se llevan a los que siempre iban a estar ahí, y yo sigo buscando tiempo que no tengo, para escribir miles de hojas admirando al que siempre ha estado conmigo. Escribiendo que ojalá esta primavera llene tus rincones, y crezcan flores en tu mente que te hagan entrar en razón, para que luego la pierdas por mi. 

No espero que me entiendas, porque aunque estás en mi cabeza, no te ves desde mis ojos. Tan solo hace falta que veas como se pone mi piel cuando te recuerdo.





domingo, 30 de marzo de 2014

SuperHermanas

Aun recuerdo el día en el que me lo contaste. Tu voz temblorosa, la manera en que tus ojos huían de los míos. Recuerdo tu risa nerviosa, tus constantes movimientos en el viejo sillón marrón que tanto le gusta a papá y mi paciencia agotándose. En ese momento no podía entender por qué te costaba tanto abrirte a mí ese día, cuando yo veía en ti el mejor consuelo después de una botella de vodka; cuando yo era un enorme y complejo libro de anatomía, pero abierto de par en par para ti. 

Aquel día me hablabas del amor, pero de una forma diferente a la de aquellos niñatos a los que prometía matar si te hacían daño, o aquellos que hubiesen matado por que tú les hicieses daño. Me hablabas de una forma de amar que nunca antes había comprendido. Me hablabas de cómo amabas la forma en la que todo se dibujaba cuando estabais cerca, o cómo te elegía como combustible para que le calentaras las manos. Me hablabas de cómo amabas la manera en la que se reía de tus chistes malos, o los líos en los que se metía por el fracaso de las leyes en su vida. Cómo te convertías en detective por averiguar a dónde iría esa noche, y así encontraros mágicamente en los sitios más extraños. 


Me hablabas del instinto que va mas allá de la inteligencia, y de querer, y de luchar al margen de las noticias de los diarios, de las obligaciones de familia y de cualquier forma de problema fiscal o moral. Me hablabas de llegar tarde a una obra de teatro, llegar cuando ha comenzado el segundo acto. Los actores hablan, actúan sin que sepas por qué,  a causa de qué. Sin embargo, puedes apreciar la música tranquila que suena de fondo, y el escenario que te descubre un nuevo y precioso lugar inexplorado, y los bonitos vestidos de colores que los actores llevan puestos... Y así, pese a que lo único cierto es la sospecha de que algo no va bien, el saber que la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que la paz y el placer que sientes, ya no hay vuelta atrás, estás enganchado. Entonces fue cómo perder la inocencia de golpe, cómo si pensases que puedes escoger el príncipe azul que te quite el sueño, y descubrirte locamente enamorada de una mujer.

Y supe que no podía juzgar algo que no alcanzaba a conocer, y que no podía dejar de amar a alguien que ya quería desde antes de aprender a juzgar. Que tú amabas el amor, en todas sus maneras y en todas sus formas. Y quizá no habías escogido el camino perfecto, o quizá si pero no el más sencillo. Quizá había muchos otros caminos bonitos de recorrer, y al no elegirlos te perderías muchos momentos y a muchas personas. 
Lo único de lo que estoy segura es que el vínculo que nos une es tan fuerte que no me permitiría alejarme de tu camino, ayudarte a saltar los obstáculos y callar las voces que critiquen tus pasos. 



Un ejemplo para todos, la mejor hermana del mundo para mi. Te quiero C







jueves, 20 de marzo de 2014

No quieras querer, no te confundas

¿Alguna vez habéis sentido tanto, tanto miedo que, el aire que tan forzosamente respirabais, no era suficiente para llenar vuestros pulmones?. ¿Tanto que sentíais que el tiempo no avanzaba, esperando el siguiente latido de vuestro corazón?. ¿Habéis sentido tanto miedo como para ahogaros, para desfallecer, para sentir un punzante dolor?. ¿Habéis amado tanto como para que os duela?. 

Desde el primero de sus besos comprendí que si hay algo que duela más que un corazón que late al ritmo de otro, es que uno de ellos baile una melodía distinta, cansado de estúpidas canciones de amor. Y es que amigo, nada suele tanto como el vacío. Cómo asomarte a los ojos que te quitan el sueño y no ver nada, absolutamente nada... Un profundo abismo en el que giran las ideas que un día tuviste, los recuerdos de los días que ya no te quedan. 
Esa mirada vacía, sin embargo, lo dice todo, incluso te grita que el sol ya no entrará más por la ventana, y que su silueta no saldrá más de tu cama. Entonces no te queda más que forzar un suspiro que enmascarar el inminente "te quiero" que brota en tus labios, como una falsa nostalgia del que espera que el pasado se pueda recuperar con un chasquido de dedos. Y te alejas del precipicio que hace unos segundos estabas seguro de saltar, aun esperando el golpe. Y mientras enreda tu cabello, te esfuerzas en creer que este viento no traerá siempre un nudo en la garganta. 

Ciertamente, siempre será mejor pensar que ya vendrá alguien que desenrede tu cabello mientras aspira tu aroma; ese aroma que dejó tu silueta en su cama. Y que salte al precipicio sin mirar al pasado, gritando un "te quiero", sin miedo a estrellarse. Alguien  que se sienta como el primer rayo de luz que entra por la ventana cuando te mire, y que en tus ojos no vea vacío, sino todas esas estúpidas canciones de amor que vuestros corazones bailan. 





miércoles, 12 de marzo de 2014

Presente efervescente

Los fines de semana adquieren otro significado cuando te encuentras lejos de tu hogar. Los ansiados viernes de fiesta se tornan nerviosos viernes de maletas y viajes. Y así me encontraba yo, revolviéndome ansiosa en el viejo asiento de cuero desgastado del dichoso tren, esperando; esperando escuchar las palabras mágicas del maquinista en forma de mensaje divino, a través de esos grandes altavoces negros. Es entonces, en un intento desesperado de llamar mi atención, cuando mi pequeño móvil tiembla y me basta una leve mirada hacia él para que se dibuje una sonrisa en mi cansada cara, cuando leo tu nombre en la pantalla. Sonrisa que no cesa al leer la ridícula idea de que te preguntes si me gustaría verte, cuando es prácticamente en lo único que pienso a lo largo del día. Parece mentira la rapidez en la que el ambiente cargado de perfume barato y ganas de llegar de aquel pequeño vagón, se había vuelto delicioso. El trayecto llegó a su fin y, con una técnica perfeccionada  finde tras finde, baje la pesada maleta casi bailando, ansiosa por pisar el suelo del lugar que me había visto crecer. 

Sus ojos se iluminaron nada más verme, y aunque su cuerpo permanecía inalterado, el asfixiante abrazo con el que me recibió, de esos de los que rompen huesos y calan hondo, reveló sus ganas de verme. Al fin y al cabo qué cabía esperar del hombre de mi vida, mi padre. 
En mi casa mas de lo mismo, aunque en cierto modo, para mí todo es diferente. Una especie de nostalgia invade mi cuerpo al yacer sobre mi cama, a la que había echado de menos como si de una persona se tratase. Me imagino a mi misma colocando aquellas fotos de los lugares que soñaba visitar en la pared, y me divierte la idea de que uno de ellos se haya convertido en mi hogar ahora. Hay que ver, que extraña vida ésta que me ha tocado, que magníficas casualidades la gobiernan, y como puede cambiar el mundo en tan poco tiempo. 

Tras un largo tiempo perdido consigo armarme de valor y prepararme para tu encuentro. Ropa elegida al detalle pero que parezca despreocupada, kilos de maquillaje que sean imperceptibles... Salgo a hurtadillas por la gran puerta blanca intentando huir de mi madre, por miedo de que termine de devorarme a besos si me vuelve a ver. 

En lo último en lo que se me hubiese ocurrido pensar fue lo primero que sentí al pisar la calle. El frío de esta enorme ciudad no había cambiado nada. Atravesándome la piel, me hacía andar a un ritmo acelerado, marcado por el ritmo de Phoenix que gritaban en mi oreja. "Do-do-don’t you know?, don’t do it. But you do it, what you do to me?". Una farola iluminada en lo alto del ayuntamiento dirigía una luz hacia el suelo, y he de decir que la sombra que proyecta sobre el pavimento no te hace justicia. Apoyado en la pared de aquel majestuoso edificio, inmóvil me observas llegar. Y tu boca me saluda, y mi corazón a ti. 

Han pasado 4 semanas desde la última vez que te vi, y es como si apenas pudiese recordar 4 segundos. Quizá sea que cuando me marcho, parte de mi se queda contigo. Quizá cuando te quedas, parte de ti se viene conmigo. Tu perfecta imagen está tan asentada en mi mente de loca enamorada que me persigue a donde quiera vaya. 

- Te había echado de menos.- No me tientes amor, créeme que no quieres que responda a eso...






miércoles, 5 de marzo de 2014

Ni siempres, ni mañanas

Resulta extraño como por las noches, las ideas que se pasan el día escondidas cabeza, revolotean a sus anchas sin pedirme permiso. Pero mas extraña me resulta la idea de que tú seas el culpable de ello. 

Desvelada, en la cama busco una señal entre nuestras absurdas conversaciones de whatsapp y recuerdo aquellos felices días en los que solía ser la persona menos romántica del mundo. Y mírate ahora, rogando por besos compasivos, suspirando porque sean tus labios los que me los den. 

Tirada en la cama que  lleva escrito tu nombre, malgastó el tiempo que debería invertir en aprobar alguna asignatura de este curso, escuchando como Santi Balmes se lamenta de su situación sentimental, y me siento un poco mejor.

- Ya no hay ganas de seguir el show, ni de continuar fingiendo. 

Rebusco en el cajón, con la idea de por lo menos poder disfrutar de uno de mis peores vicios, detrás de ti, claro. Y me indigna pensar que hasta esto es diferente ahora. El humo de ese piti desciendiendo por mi garganta, esta vez, quemaba por dentro. Buscando la parte más vital de mi ser, aceleraba el pulso de mi corazón mientras arrasaba todo lo que tocaba, hasta formar parte de mi respiración. La belleza de algo que recuerda la muerte, pero nos hace sentir vivos. La necesidad de sus esclavos de sentirlo, hipnotizados por una magia que no existe, porque su propia imaginación la ha creado. Al igual que él, me destrozas por dentro, y eso que aun no entiendo cómo el amor puede ser la peor de las drogas.

A lo mejor no soy tan buena a la hora de juzgar qué es posible y qué no. A lo mejor me vendría bien un tiempo para pensar o a lo mejor lo que necesito es que alguien piense por mi... ¡Hay que ver lo puta es la vida! Que a veces necesitas gente alrededor que no está, y cuando sobra el mundo entre los dos, no se van. 







lunes, 3 de marzo de 2014

Cómo cansa ser todo el tiempo uno mismo.

Solía pensar que el tiempo era un gigante invencible, un muro que no podía destruirse, un factor que podía curar el corazón o romperte los huesos. Nada podía cambiarlo, pese a todo el seguiría ahí, cauteloso, vigía, monótono... Pero aquella noche descubrí que hay algo mucho mas poderoso, mas fuerte, mucho mas mágico. Esa noche en aquel frío portal descubrí que todas las horas pueden tornarse minutos si los malgastas con la persona correcta y, a su vez, que unos pocos minutos pueden dar lugar a charlas de horas con el mundo, sobre la forma en la que tu corazón se aceleraba. 

Esa noche también descubrí que unos segundos pueden tornarse infinitos si el momento que estamos viviendo merece que el divino tiempo se pare. Pero no era suficiente. Estar juntos para siempre era la peor de las ilusiones.

Era duro aceptar que "si encontrásemos la manera podríamos vivir mil veces mas de lo que estamos haciendo por culpa de los relojes". Y aunque no se que nos deparará el futuro, quizá lo mejor sea no preguntar, porque a veces las preguntas nos alejan vertiginosamente de las respuestas y, al fin y al cabo, se puede dormir sin pensar.



lunes, 16 de septiembre de 2013

Tecnicolor

Pasó una estrella fugaz por delante de mis ojos. 90 veloces días malgastados con un piti entre los dedos y una cerveza fría entre los labios. 90 largas noches con mi cabeza revoloteando o rompiendo la pista de baile.


La vuelta a la rutina supuso la vuelta a ti, ya que por suerte o por desgracia, cuando por casualidad te encuentras con alguien en la vida, ya no hay vuelta atrás, ya no la puedes desconocer. Quizá, lo que más me impactó fue esa manera tan suave de tocarme, esa destreza al acariciarme como si supiera la medida exacta, como si me conociera de toda la vida. Al fin y al cabo quizá eso sea el amor: una deliciosa y explosiva agrupación de costumbres.

Tal como me ocurrió las últimas 100 veces, no llegué lo suficientemente temprano y ya se habían agotado las entradas de la película. Supongo que algún día aprenderé a base de errores que a los aeropuertos, a los cines, y a ti, hay que llegar con más de una hora de antelación.


Ahora me pregunto qué pasa por tu cabeza, y ahí es donde empieza la tragedia: en la pregunta.





domingo, 8 de septiembre de 2013

Mi modo de afrontar la situación

No sé si será que tengo mucho tiempo libre y me ha dado por pensar. Y pensando, he intentado adivinar si el capitulo que viene huele a besos en tu habitación. 
No sé si son mis ganas, o es cierto que al cerrar los ojos puedo borrar lo que me aleja de ti

Sonrío a la pantalla, pensando en cuánto queda para sonreírle directamente a tu comisura. Porque así, en medio pestañeo y un latido, han pasado tres meses perfectos descubriendo lo maravillosa que puede ser la vida cuando la compartes con quien quieres...

 Ya aprendí que cada año se aprende a querer un poquito más. Y que algún daño, me hará algún día, querer mejor.


No sé nada del capítulo que viene, y eso que dicen que el verano se lleva las dudas, pero mas cierto es que el amor se lleva la razón.

lunes, 10 de junio de 2013

No hay errores, solo lecciones

No sé cómo decirte, sin que suene demasiado triste, que no te vayas. Que te tengo mil noches guardadas y que aún me sobra tiempo para vivir la guerra contigo. Cómo se cae el mundo cuando no estás...
Que cada día soy más consciente de que hay cosas que no se tocan por miedo a que se rompan. Como tú me rompes todos los esquemas, y me gustaría que rompieses los muelles de mi cama. Sabía que el tiempo nunca dejaría de doler, que había más de un breve latido entre un recuerdo de siempre y una aventura nueva. No supe entrar en tu vida, y a día de hoy sigo buscando cómo salir. Nos gustaba eso de quedarnos a la mitad de todo, lo de agarrarte a mi vida, por el cuello y colgarte de mi locura.

 
Las noches no cambian demasiado. Las vistas siguen igual desde la ventana. Los termómetros bajan y las historias a medias se retoman. Y mientras, entre caladas y sueños dormidos, pasan los veranos esperando.

jueves, 30 de mayo de 2013

De madrugada me creo Platón

A lo largo de nuestra vida nos proponemos infinidad de cosas. Terminar la carrera con la que siempre hemos soñado, casarnos con el hombre que siempre hemos querido, formar una gran familia... Buscamos alcanzar la plenitud, llegar al ansiado climax, formarnos como personas. Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar en las cosas que realmente nos completan. ¿De verdad una casa grande o un trabajo bien remunerado nos da la felicidad?. Desde mi punto de vista no.
Aquí estas tú, sentada en tu gran sofá, de tu aun mayor, lujosa casa. Estudiando la carrera que te apasiona, soñando con pasar el resto de tu vida con tu perfecto novio, y sintiendo que tu familia esta orgullosa de ti. Buscas lo que todo el mundo supuestamente quiere, sin saber que las metas son la propia escusa para encontrar la felicidad. Mientras tu andes perdido siempre intentando superarte no te darás cuenta de que lo verdaderamente interesante es el camino: estar contenta con tus estudios, ser feliz junto a tu novio, tener una familia que te apoya al lado. De ellos aprenderemos que los problemas que surjan no serán mas que una llamada del destino, una lección, para que de ahora en adelante el recorrido sea mas fácil.

El hecho de que siempre intentemos superarnos y estar completos es lo que en si, nos completa. La vida no es un camino recto hacia una meta clara, sino un camino lento, lleno de baches. Pero si nos detenemos a pensar, podremos percatarnos de las hermosas vistas y la compañía que nos ayuda, y descubrir, que llegar al final, solo es una escusa para seguir andando.

Porque la verdadera felicidad no esta en el ultimo paso, sino en todos, y cada uno de ellos.





miércoles, 29 de mayo de 2013

Oniria encuentra a insomnia

Ella vivía entre palabras vacías y sueños sin cumplir. Él, de niño, solía pensar que se iba a salir de este mundo. Fue un encuentro entre la pasión y la locura. El destino lo había escrito en las estrellas sin duda alguna.

De pronto sobraban los barcos y los andenes, por que de repente, cambiar de rumbo dejó de tener sentido. Como si el resto de gente no fuera a ninguna parte. Ni el resto de gente, ni tu pelo, ni las cosas que no te dije. Y aunque con el tiempo, nuestras ilusiones y nuestras ganas se desvanecieran, seguiríamos renaciendo en tiempos nuevos, y distintos lugares y en cada uno de ellos volveríamos a encontrarnos por capricho del destino, en una sucesión infinita que no tenía más razón que la del amor.



domingo, 26 de mayo de 2013

Perder el tiempo, nunca había sido tan fácil

4 de la mañana de un aburrido domingo de biblioteca. Se acerca el terror de todo universitario, los exámenes finales. Sensaciones contradictorias invaden nuestros desgastados cuerpos. El calor alienta las ganas de verano, pero si eres de los míos, de esos que apuran hasta el último segundo para ponerse a estudiar, desearías que el tiempo se detuviera y poder así ganar otro mes de descanso.

Frases sueltas retumban en mi cabeza, moviéndose de hemisferio a hemisferio. "No me se una puta mierda". Entonces me visualizo a mi misma saliendo triunfante de la temida aula 6, tras pasar con creces lo que ha sido el examen más fácil jamás visto. Total, soñar es gratis, y más a estas horas. Esos momentos en los que piensas en todo, menos en lo que deberías.

Red bull inyectado en mis venas, acelerando cada centímetro de mi cuerpo. Pulmón, estómago. Tu imagen sigue aquí. Piernas, brazos. Tu olor grabado a fuego en mi piel. Hígado, riñón. Tú alejándote... Cava, corazón, aorta y vuelta a empezar.

Mi vida resumida en unos cientos de músculos mal contados que mi cabeza es incapaz de memorizar, y sin embargo pensar que puedo recitar punto por punto, coma por coma, y te quiero por te quiero cada conversación que tuvimos. 

Que sí, que ya se que hay cosas que no pueden ser y que de hecho, no serán. Y se que  hay miles de personas más importantes que ese idiota despreocupado y mil y una razones que te quiten el sueño antes que el amor. Que se que yo tendré un suspenso asegurado en fisiología; pero tú, tú habrás perdido lo que podía haber sido la oportunidad de dejar de desgastarte la boca cada sábado con corazones vacíos, y aprender a sentir. Y de eso, no va a haber recuperación en Julio.




miércoles, 1 de mayo de 2013

El punto final de los finales

Un día me dijiste que íbamos a comernos el mundo, sentados en la azotea, con tu mano sobre mi temblorosa rodilla. 

Un día me hablaste de lo especial que era para ti, de las locuras que harías por verme sonreír. 

Un día susurraste en mi oído las dos palabras, las 8 letras más bonitas del universo. 

Un día dormiste a mi lado en aquella minúscula cama que no dejaba el más pequeño espacio entre tu piel y la mía.

Venías de un mundo que no alcanzaba a imaginarme, y a eso amé, a tu extrañeza.

Solías hablarme del futuro, de tus locos planes para satisfacer tu desorganizada vida. Y yo, yo te escuchaba sonriente, esperando que me incluyeras en ellos. Inocencia perdida, esperando un gesto que nunca llegó. No se las veces que me reinventé, intentando hacer funcionar algo que siempre había estado roto.


Las relaciones se enfrían, como el agua se convierte en hielo. Y una vez están congelados aquellos sentimientos que un día fueron tan fuertes, lo único que puedes hacer es romperlos, y olvidar.

A veces el mayor problema es que tu corazón se resiste a admitir lo que tu mente ya sabe.



viernes, 26 de abril de 2013

Mi chica favorita

Es extraño. A lo largo del día nos cruzamos con cientos de personas que seguramente no volvamos a ver. 
Cada uno tiene su historia, 
sus secretos. 
Pasamos a su lado sin ni siquiera fijarnos en ellos, en qué sienten, a dónde van y por qué. 
Parecen insignificantes, un persona más en este atestado mundo. Pero cada una de ellas será la única persona importante este planeta para otro.
Es extraño. Ignoramos como la vida puede dar un gran vuelco, y que de repente, una de esas personas que no conocías, puede convertirse en algo tan especial para ti.

Algunos dicen que nuestras amistades están predestinadas.
No elegimos el país ni la ciudad donde nacemos, no elegimos la familia que nos cría, ni las amistades en el colegio elegido por nuestros padres. Cuando crecemos seleccionamos unos pocos amigos de lo que pensamos que es un gran mar, pero en realidad, es una pequeña charca diseñada para nosotros.
Pero un día tomas la decisión. Decides construir la vida que siempre has querido, hacer la carrera con la que siempre has soñado, aunque suponga empezar de cero en otra ciudad, alejada de lo único que habías visto hasta ahora.
Todo es nuevo para ti, te sientes indefensa y frágil, observando lo que ahora sí que es el gran mar desde la ventana de tu nueva habitación.

Es entonces cuando te conocí a ti, la chica con apariencia de dura pero con el corazón más grande que había visto nunca. Desde ese momento supe que te quería en mi vida y parece ser que tu también me querías en la tuya. Aparentemente tan distintas, pero tan iguales en lo que de verdad importa.
La convivencia día a día hizo el resto, y hoy en día puedo decir que me conoces incluso mejor que yo misma. Alguien a la que puedo llamar cuando me apetece salir una noche a comerme la ciudad, pero a la que no necesito llamar para que venga a apoyarme cuando este llorando por algún idiota.

Es extraño. Saludar por compromiso a personas que conoces desde tu infancia, y poder llegar a querer tanto a alguien que apenas conoces de unos meses.
Pequeñas casualidades de la vida que hicieron que te conociera, pero elección propia hacer que te quedaras conmigo.

Gracias por todo Silvia.

domingo, 21 de abril de 2013

Los trucos fáciles, para los días duros

Uno de esos días en los que nada tiene sentido. 
Has dejado de ser el dueño de tus acciones, la monotonía guía tu vida. 
Todo tu mundo se desmorona. 
Todo lo que tus padres te han enseñado, todo en lo que has creído, todo lo que has soñado gira en espiral a unos pasos de ti, sin que puedas detenerlo.

Cuando la tristeza se cuela por los puntos débiles de la fuerte coraza que te has ido creando durante estos años. 
Tantas historias, tantos pequeños rasguños que en su día sangraron, y aunque parecen ya curados, su cicatriz perdura.
Tantas personas, tantos apoyos que en su día estuvieron contigo, pero que ya no están.


El mundo te observa, todo parece tan tranquilo, como antes de un gran tornado...


La gente pasea tranquilamente, 
los niños juegan en el parque, 
el sol reluce en lo alto, 
todo igual, 
pero para ti todo es distinto.
El bucle de mi vida sigue girando, imágenes de todos mis errores se suceden como en una cutre película de barrio. En estos días siempre ocurre, la misma imagen revuelve mi cabeza una y otra vez...

Como cuando sufres un gran accidente, y permaneces en estado de shock, con todos tus músculos paralizados pero conscientes de lo que pasa. Ahí estoy yo, de pie, en la puerta de aquel bar, mientras veo como la persona que siempre ha amado se marcha con otra. "Demasiado tarde".
Definitivamente el tiempo está infravalorado. Desperdiciamos un año de sentimientos escondidos soñando con la hipotética vida que nos espera a su lado, y en un parpadeo la realidad nos alcanza.

Lo que fue lo mejor que me pasó, y sin embargo la peor pesadilla que me destroza cada noche. Mi ilusión, mi error.
¿Cómo olvidar algo que te caló tan hondo?. ¿Cómo olvidarte si llevo bajo la piel tus caricias?. Si mis sentidos me traicionan, si me invento tu olor y tu voz...
Cómo se puede pasar página cuando esa persona era los puntos, las comas y los acentos de mi novela.




miércoles, 17 de abril de 2013

Culpable de todos los cargos

Dulce y amarga, como un café con leche a las 3 de la tarde. Como esos bombones envueltos en papeles de colores brillantes, con un interior derretido, pero una fuerte coraza por fuera.

Inocente y peligrosa, a veces suelto palabras cargadas de veneno, que me corre por la sangre. La vida me ha dado fuertes palos, he madurado antes de tiempo. 

A veces me gusta estar sola, no quiero decir que sea de esas personas que viven solas rodeadas de libros u obsesionadas con los gatos, solo que hay veces en las que parece que el mundo te supera, que ya no eres dueña de tus acciones y sus repercusiones, es entonces cuando la mejor medicina es ponerte los cascos y echar a andar. El frío aclara las ideas, el tiempo cura el corazón. 

Chica débil, lloro mucha veces al mes, a veces sin motivo aparente. Me guardo las cosas, todo lo que me hace daño. Y cuando ya no queda órgano, vena, ni siquiera una minúscula célula en mi cuerpo cargada de dolor, lo expulso todo, como un volcán en erupción, destrozando todo lo que toco.

Nerviosismo puro, una gran ola de energía recorre mi cuerpo constantemente. Saco de quicio, hay gente que me odia, rasgo de una fuerte personalidad. El odio es un lastre, no podemos vivir toda la. Vida enfadados. El odio es un sentimiento, y hay personas por las que es mejor no sentir nada.

Adicta a los peores vicios, incluido el de tu piel. He mentido, he buscado lo prohibido por sentir nuevas sensaciones, aunque en realidad lo que necesito ya se ha ido. Conmigo nada es fácil, cambio demasiado de opinión y soy muy cabezota.

Mi madre solía decirme que todos tenemos algo que nos diferencia del resto, alguna misión. Todos tenemos que cumplir un pequeño papel en el guión de este gran mundo, de extrema importancia, porque nadie más podría hacerlo. 
A día de hoy, yo sigo buscando la mía.

martes, 16 de abril de 2013

Entre tú y yo, la piel

Como el primer rayo de luz que se atreve a pasar por tu ventana. Como un taza de cafe un domingo lluvioso de diciembre. Quizá como un abrazo de un amigo, de esos que son tan de repente que ni te los esperas, pero justo en el momento adecuado. Como una palabra de ánimo, sin ninguna razón, en un día de mierda. Como esa cerveza que atraviesa tu garganta después del último examen del año.
Como sentir que el universo es tuyo mirando las estrellas una oscura noche. Como un desayuno de bufet en un maravilloso hotel de a saber donde y como unos dedos dibujando corazones en tu espalda. Como el primer baño en el mar del año, o esas palomitas de colores tan dulces. Como tener un puñado de locas que perderían el culo por ti o uno de esos edredones tan calentitos en los que perderte por la noche. Como un cruce de miradas con un chico que te gusta, o como la sonrisa tonta que viene después. Como el primer beso. Pero también como el segundo, y el tercero, y el cuarto...

Como llevar años escribiéndole líneas al mismo idiota, acordándote de él al escuchar cualquier canción, soñando con sus labios las 24 horas del día y obsesionándote con su oscuro pelo; y un día, descubres que él, lleva años haciendo lo mismo por ti.




Jamás será sencillo algo que valga la pena

Olvidé, destruí y busqué. Cerré las pequeñas heridas que dejaron en mi piel y ahora son solo cicatrices.
Pasaron muchos días oscuros en los que no podía pensar. Pasaron muchas noches largas en las que no podía dormir, y no dormí.
Caí y me levante. Y me volví a caer y me volví a levantar. Y es que la vida es demasiado complicada para tomarnosla enserio.
Te dicen que tengas miedo, pero no de demasiadas cosas, es peligroso. Que seas sociable, pero que no hables demasiado o lo echarás todo a perder. Que soluciones tus problemas, pero que no te agobies con tus preocupaciones. Que no te encierres en ti mismo, pero tampoco te abras de par en par.

Al fin y al cabo, el mundo te romperá el corazón de todas las formas imaginables. Eso está garantizado aunque no pueda explicarlo. Pero no todo es tan malo como lo pintan. La felicidad está en todos los lados, solo hay que buscarla en pequeños gestos como un sorbo de aire o una taza de té.

jueves, 11 de abril de 2013

El queso de mis macarrones

No hace falta que me digáis todo eso de que míralo como se revuelve el cabello, o como fuma uno de sus cigarrillos y qué fácil parece a veces enamorarse. Ya se de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras. Pero además lo he visto serio, ser él mismo. Y enserio que eso, no se puede escribir en 4 lineas.
No sabéis lo que es sentir que todo es una mierda, y que él aparezca de pronto y te diga: "Venga, pilla un piti y me lo cuentas". 
Y despertarte junto a él, y ver ese brillo en sus ojos cuando te mira, y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy la primera que entiende el que pierda la cabeza por sus manos y el sentido por sus palabras.

Que me sé todas sus historias, sus cicatrices, sus puntos débiles. Incluso el sitio exacto de su espalda donde hay que tocarle para que se derrita por ti.
Ya se que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo mas deudas con sus labios que ningún otro tonto enamorado. 
Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él, y cómo agacha la cabeza y se muerde el labio inferior.

Que yo también lo veo, incluso con los ojos cerrados.




Tú la cerveza y yo la espuma.

Por mas que lo intento, no te entiendo. Unos días tanto y otros tan poco... Por mas que lo intento, no puedo olvidarte. Tu sonrisa cuando me mirabas sigue guardada en mi mente. 
No hay gestos, no hay miradas, no hay palabras, no hay nada. Fue tan corto que no lo vimos, pero tan profundo que valió la pena.

Me gustaría saber si piensas en mi. Si  cuando te acuestas en tu cama recuerdas de cuando olía a mi. Si cuando besas a otras, esperas sentir mi aliento. Si te acuerdas de las locuras que soñabamos hacer juntos. Si a veces explotas, y quieres mandarlo todo a la mierda,  sientes que es demasiado, que no puedes soportarlo, y piensas en llamarme, en venir a verme. Si piensas que un día explotarás, y que yo explotaría contigo.

Vuelve conmigo, y a la mierda con la autodestrucción.