viernes, 26 de abril de 2013

Mi chica favorita

Es extraño. A lo largo del día nos cruzamos con cientos de personas que seguramente no volvamos a ver. 
Cada uno tiene su historia, 
sus secretos. 
Pasamos a su lado sin ni siquiera fijarnos en ellos, en qué sienten, a dónde van y por qué. 
Parecen insignificantes, un persona más en este atestado mundo. Pero cada una de ellas será la única persona importante este planeta para otro.
Es extraño. Ignoramos como la vida puede dar un gran vuelco, y que de repente, una de esas personas que no conocías, puede convertirse en algo tan especial para ti.

Algunos dicen que nuestras amistades están predestinadas.
No elegimos el país ni la ciudad donde nacemos, no elegimos la familia que nos cría, ni las amistades en el colegio elegido por nuestros padres. Cuando crecemos seleccionamos unos pocos amigos de lo que pensamos que es un gran mar, pero en realidad, es una pequeña charca diseñada para nosotros.
Pero un día tomas la decisión. Decides construir la vida que siempre has querido, hacer la carrera con la que siempre has soñado, aunque suponga empezar de cero en otra ciudad, alejada de lo único que habías visto hasta ahora.
Todo es nuevo para ti, te sientes indefensa y frágil, observando lo que ahora sí que es el gran mar desde la ventana de tu nueva habitación.

Es entonces cuando te conocí a ti, la chica con apariencia de dura pero con el corazón más grande que había visto nunca. Desde ese momento supe que te quería en mi vida y parece ser que tu también me querías en la tuya. Aparentemente tan distintas, pero tan iguales en lo que de verdad importa.
La convivencia día a día hizo el resto, y hoy en día puedo decir que me conoces incluso mejor que yo misma. Alguien a la que puedo llamar cuando me apetece salir una noche a comerme la ciudad, pero a la que no necesito llamar para que venga a apoyarme cuando este llorando por algún idiota.

Es extraño. Saludar por compromiso a personas que conoces desde tu infancia, y poder llegar a querer tanto a alguien que apenas conoces de unos meses.
Pequeñas casualidades de la vida que hicieron que te conociera, pero elección propia hacer que te quedaras conmigo.

Gracias por todo Silvia.

domingo, 21 de abril de 2013

Los trucos fáciles, para los días duros

Uno de esos días en los que nada tiene sentido. 
Has dejado de ser el dueño de tus acciones, la monotonía guía tu vida. 
Todo tu mundo se desmorona. 
Todo lo que tus padres te han enseñado, todo en lo que has creído, todo lo que has soñado gira en espiral a unos pasos de ti, sin que puedas detenerlo.

Cuando la tristeza se cuela por los puntos débiles de la fuerte coraza que te has ido creando durante estos años. 
Tantas historias, tantos pequeños rasguños que en su día sangraron, y aunque parecen ya curados, su cicatriz perdura.
Tantas personas, tantos apoyos que en su día estuvieron contigo, pero que ya no están.


El mundo te observa, todo parece tan tranquilo, como antes de un gran tornado...


La gente pasea tranquilamente, 
los niños juegan en el parque, 
el sol reluce en lo alto, 
todo igual, 
pero para ti todo es distinto.
El bucle de mi vida sigue girando, imágenes de todos mis errores se suceden como en una cutre película de barrio. En estos días siempre ocurre, la misma imagen revuelve mi cabeza una y otra vez...

Como cuando sufres un gran accidente, y permaneces en estado de shock, con todos tus músculos paralizados pero conscientes de lo que pasa. Ahí estoy yo, de pie, en la puerta de aquel bar, mientras veo como la persona que siempre ha amado se marcha con otra. "Demasiado tarde".
Definitivamente el tiempo está infravalorado. Desperdiciamos un año de sentimientos escondidos soñando con la hipotética vida que nos espera a su lado, y en un parpadeo la realidad nos alcanza.

Lo que fue lo mejor que me pasó, y sin embargo la peor pesadilla que me destroza cada noche. Mi ilusión, mi error.
¿Cómo olvidar algo que te caló tan hondo?. ¿Cómo olvidarte si llevo bajo la piel tus caricias?. Si mis sentidos me traicionan, si me invento tu olor y tu voz...
Cómo se puede pasar página cuando esa persona era los puntos, las comas y los acentos de mi novela.




miércoles, 17 de abril de 2013

Culpable de todos los cargos

Dulce y amarga, como un café con leche a las 3 de la tarde. Como esos bombones envueltos en papeles de colores brillantes, con un interior derretido, pero una fuerte coraza por fuera.

Inocente y peligrosa, a veces suelto palabras cargadas de veneno, que me corre por la sangre. La vida me ha dado fuertes palos, he madurado antes de tiempo. 

A veces me gusta estar sola, no quiero decir que sea de esas personas que viven solas rodeadas de libros u obsesionadas con los gatos, solo que hay veces en las que parece que el mundo te supera, que ya no eres dueña de tus acciones y sus repercusiones, es entonces cuando la mejor medicina es ponerte los cascos y echar a andar. El frío aclara las ideas, el tiempo cura el corazón. 

Chica débil, lloro mucha veces al mes, a veces sin motivo aparente. Me guardo las cosas, todo lo que me hace daño. Y cuando ya no queda órgano, vena, ni siquiera una minúscula célula en mi cuerpo cargada de dolor, lo expulso todo, como un volcán en erupción, destrozando todo lo que toco.

Nerviosismo puro, una gran ola de energía recorre mi cuerpo constantemente. Saco de quicio, hay gente que me odia, rasgo de una fuerte personalidad. El odio es un lastre, no podemos vivir toda la. Vida enfadados. El odio es un sentimiento, y hay personas por las que es mejor no sentir nada.

Adicta a los peores vicios, incluido el de tu piel. He mentido, he buscado lo prohibido por sentir nuevas sensaciones, aunque en realidad lo que necesito ya se ha ido. Conmigo nada es fácil, cambio demasiado de opinión y soy muy cabezota.

Mi madre solía decirme que todos tenemos algo que nos diferencia del resto, alguna misión. Todos tenemos que cumplir un pequeño papel en el guión de este gran mundo, de extrema importancia, porque nadie más podría hacerlo. 
A día de hoy, yo sigo buscando la mía.

martes, 16 de abril de 2013

Entre tú y yo, la piel

Como el primer rayo de luz que se atreve a pasar por tu ventana. Como un taza de cafe un domingo lluvioso de diciembre. Quizá como un abrazo de un amigo, de esos que son tan de repente que ni te los esperas, pero justo en el momento adecuado. Como una palabra de ánimo, sin ninguna razón, en un día de mierda. Como esa cerveza que atraviesa tu garganta después del último examen del año.
Como sentir que el universo es tuyo mirando las estrellas una oscura noche. Como un desayuno de bufet en un maravilloso hotel de a saber donde y como unos dedos dibujando corazones en tu espalda. Como el primer baño en el mar del año, o esas palomitas de colores tan dulces. Como tener un puñado de locas que perderían el culo por ti o uno de esos edredones tan calentitos en los que perderte por la noche. Como un cruce de miradas con un chico que te gusta, o como la sonrisa tonta que viene después. Como el primer beso. Pero también como el segundo, y el tercero, y el cuarto...

Como llevar años escribiéndole líneas al mismo idiota, acordándote de él al escuchar cualquier canción, soñando con sus labios las 24 horas del día y obsesionándote con su oscuro pelo; y un día, descubres que él, lleva años haciendo lo mismo por ti.




Jamás será sencillo algo que valga la pena

Olvidé, destruí y busqué. Cerré las pequeñas heridas que dejaron en mi piel y ahora son solo cicatrices.
Pasaron muchos días oscuros en los que no podía pensar. Pasaron muchas noches largas en las que no podía dormir, y no dormí.
Caí y me levante. Y me volví a caer y me volví a levantar. Y es que la vida es demasiado complicada para tomarnosla enserio.
Te dicen que tengas miedo, pero no de demasiadas cosas, es peligroso. Que seas sociable, pero que no hables demasiado o lo echarás todo a perder. Que soluciones tus problemas, pero que no te agobies con tus preocupaciones. Que no te encierres en ti mismo, pero tampoco te abras de par en par.

Al fin y al cabo, el mundo te romperá el corazón de todas las formas imaginables. Eso está garantizado aunque no pueda explicarlo. Pero no todo es tan malo como lo pintan. La felicidad está en todos los lados, solo hay que buscarla en pequeños gestos como un sorbo de aire o una taza de té.

jueves, 11 de abril de 2013

El queso de mis macarrones

No hace falta que me digáis todo eso de que míralo como se revuelve el cabello, o como fuma uno de sus cigarrillos y qué fácil parece a veces enamorarse. Ya se de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras. Pero además lo he visto serio, ser él mismo. Y enserio que eso, no se puede escribir en 4 lineas.
No sabéis lo que es sentir que todo es una mierda, y que él aparezca de pronto y te diga: "Venga, pilla un piti y me lo cuentas". 
Y despertarte junto a él, y ver ese brillo en sus ojos cuando te mira, y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy la primera que entiende el que pierda la cabeza por sus manos y el sentido por sus palabras.

Que me sé todas sus historias, sus cicatrices, sus puntos débiles. Incluso el sitio exacto de su espalda donde hay que tocarle para que se derrita por ti.
Ya se que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo mas deudas con sus labios que ningún otro tonto enamorado. 
Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él, y cómo agacha la cabeza y se muerde el labio inferior.

Que yo también lo veo, incluso con los ojos cerrados.




Tú la cerveza y yo la espuma.

Por mas que lo intento, no te entiendo. Unos días tanto y otros tan poco... Por mas que lo intento, no puedo olvidarte. Tu sonrisa cuando me mirabas sigue guardada en mi mente. 
No hay gestos, no hay miradas, no hay palabras, no hay nada. Fue tan corto que no lo vimos, pero tan profundo que valió la pena.

Me gustaría saber si piensas en mi. Si  cuando te acuestas en tu cama recuerdas de cuando olía a mi. Si cuando besas a otras, esperas sentir mi aliento. Si te acuerdas de las locuras que soñabamos hacer juntos. Si a veces explotas, y quieres mandarlo todo a la mierda,  sientes que es demasiado, que no puedes soportarlo, y piensas en llamarme, en venir a verme. Si piensas que un día explotarás, y que yo explotaría contigo.

Vuelve conmigo, y a la mierda con la autodestrucción.