A lo largo de nuestra vida nos proponemos infinidad de cosas. Terminar la carrera con la que siempre hemos soñado, casarnos con el hombre que siempre hemos querido, formar una gran familia... Buscamos alcanzar la plenitud, llegar al ansiado climax, formarnos como personas. Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar en las cosas que realmente nos completan. ¿De verdad una casa grande o un trabajo bien remunerado nos da la felicidad?. Desde mi punto de vista no.
Aquí estas tú, sentada en tu gran sofá, de tu aun mayor, lujosa casa. Estudiando la carrera que te apasiona, soñando con pasar el resto de tu vida con tu perfecto novio, y sintiendo que tu familia esta orgullosa de ti. Buscas lo que todo el mundo supuestamente quiere, sin saber que las metas son la propia escusa para encontrar la felicidad. Mientras tu andes perdido siempre intentando superarte no te darás cuenta de que lo verdaderamente interesante es el camino: estar contenta con tus estudios, ser feliz junto a tu novio, tener una familia que te apoya al lado. De ellos aprenderemos que los problemas que surjan no serán mas que una llamada del destino, una lección, para que de ahora en adelante el recorrido sea mas fácil.
El hecho de que siempre intentemos superarnos y estar completos es lo que en si, nos completa. La vida no es un camino recto hacia una meta clara, sino un camino lento, lleno de baches. Pero si nos detenemos a pensar, podremos percatarnos de las hermosas vistas y la compañía que nos ayuda, y descubrir, que llegar al final, solo es una escusa para seguir andando.
Porque la verdadera felicidad no esta en el ultimo paso, sino en todos, y cada uno de ellos.
jueves, 30 de mayo de 2013
miércoles, 29 de mayo de 2013
Oniria encuentra a insomnia
Ella vivía entre palabras vacías y sueños sin cumplir. Él, de niño, solía pensar que se iba a salir de este mundo. Fue un encuentro entre la pasión y la locura. El destino lo había escrito en las estrellas sin duda alguna.
De pronto sobraban los barcos y los andenes, por que de repente, cambiar de rumbo dejó de tener sentido. Como si el resto de gente no fuera a ninguna parte. Ni el resto de gente, ni tu pelo, ni las cosas que no te dije. Y aunque con el tiempo, nuestras ilusiones y nuestras ganas se desvanecieran, seguiríamos renaciendo en tiempos nuevos, y distintos lugares y en cada uno de ellos volveríamos a encontrarnos por capricho del destino, en una sucesión infinita que no tenía más razón que la del amor.
De pronto sobraban los barcos y los andenes, por que de repente, cambiar de rumbo dejó de tener sentido. Como si el resto de gente no fuera a ninguna parte. Ni el resto de gente, ni tu pelo, ni las cosas que no te dije. Y aunque con el tiempo, nuestras ilusiones y nuestras ganas se desvanecieran, seguiríamos renaciendo en tiempos nuevos, y distintos lugares y en cada uno de ellos volveríamos a encontrarnos por capricho del destino, en una sucesión infinita que no tenía más razón que la del amor.
domingo, 26 de mayo de 2013
Perder el tiempo, nunca había sido tan fácil
4 de la mañana de un aburrido domingo de biblioteca. Se acerca el terror de todo universitario, los exámenes finales. Sensaciones contradictorias invaden nuestros desgastados cuerpos. El calor alienta las ganas de verano, pero si eres de los míos, de esos que apuran hasta el último segundo para ponerse a estudiar, desearías que el tiempo se detuviera y poder así ganar otro mes de descanso.
Frases sueltas retumban en mi cabeza, moviéndose de hemisferio a hemisferio. "No me se una puta mierda". Entonces me visualizo a mi misma saliendo triunfante de la temida aula 6, tras pasar con creces lo que ha sido el examen más fácil jamás visto. Total, soñar es gratis, y más a estas horas. Esos momentos en los que piensas en todo, menos en lo que deberías.
Red bull inyectado en mis venas, acelerando cada centímetro de mi cuerpo. Pulmón, estómago. Tu imagen sigue aquí. Piernas, brazos. Tu olor grabado a fuego en mi piel. Hígado, riñón. Tú alejándote... Cava, corazón, aorta y vuelta a empezar.
Mi vida resumida en unos cientos de músculos mal contados que mi cabeza es incapaz de memorizar, y sin embargo pensar que puedo recitar punto por punto, coma por coma, y te quiero por te quiero cada conversación que tuvimos.
Frases sueltas retumban en mi cabeza, moviéndose de hemisferio a hemisferio. "No me se una puta mierda". Entonces me visualizo a mi misma saliendo triunfante de la temida aula 6, tras pasar con creces lo que ha sido el examen más fácil jamás visto. Total, soñar es gratis, y más a estas horas. Esos momentos en los que piensas en todo, menos en lo que deberías.
Red bull inyectado en mis venas, acelerando cada centímetro de mi cuerpo. Pulmón, estómago. Tu imagen sigue aquí. Piernas, brazos. Tu olor grabado a fuego en mi piel. Hígado, riñón. Tú alejándote... Cava, corazón, aorta y vuelta a empezar.
Mi vida resumida en unos cientos de músculos mal contados que mi cabeza es incapaz de memorizar, y sin embargo pensar que puedo recitar punto por punto, coma por coma, y te quiero por te quiero cada conversación que tuvimos.
Que sí, que ya se que hay cosas que no pueden ser y que de hecho, no serán. Y se que hay miles de personas más importantes que ese idiota despreocupado y mil y una razones que te quiten el sueño antes que el amor. Que se que yo tendré un suspenso asegurado en fisiología; pero tú, tú habrás perdido lo que podía haber sido la oportunidad de dejar de desgastarte la boca cada sábado con corazones vacíos, y aprender a sentir. Y de eso, no va a haber recuperación en Julio.
miércoles, 1 de mayo de 2013
El punto final de los finales
Un día me dijiste que íbamos a comernos el mundo, sentados en la azotea, con tu mano sobre mi temblorosa rodilla.
Un día me hablaste de lo especial que era para ti, de las locuras que harías por verme sonreír.
Un día susurraste en mi oído las dos palabras, las 8 letras más bonitas del universo.
Un día dormiste a mi lado en aquella minúscula cama que no dejaba el más pequeño espacio entre tu piel y la mía.
Venías de un mundo que no alcanzaba a imaginarme, y a eso amé, a tu extrañeza.
Las relaciones se enfrían, como el agua se convierte en hielo. Y una vez están congelados aquellos sentimientos que un día fueron tan fuertes, lo único que puedes hacer es romperlos, y olvidar.
A veces el mayor problema es que tu corazón se resiste a admitir lo que tu mente ya sabe.
Un día me hablaste de lo especial que era para ti, de las locuras que harías por verme sonreír.
Un día susurraste en mi oído las dos palabras, las 8 letras más bonitas del universo.
Un día dormiste a mi lado en aquella minúscula cama que no dejaba el más pequeño espacio entre tu piel y la mía.
Venías de un mundo que no alcanzaba a imaginarme, y a eso amé, a tu extrañeza.
Solías hablarme del futuro, de tus locos planes para satisfacer tu desorganizada vida. Y yo, yo te escuchaba sonriente, esperando que me incluyeras en ellos. Inocencia perdida, esperando un gesto que nunca llegó. No se las veces que me reinventé, intentando hacer funcionar algo que siempre había estado roto.
Las relaciones se enfrían, como el agua se convierte en hielo. Y una vez están congelados aquellos sentimientos que un día fueron tan fuertes, lo único que puedes hacer es romperlos, y olvidar.
A veces el mayor problema es que tu corazón se resiste a admitir lo que tu mente ya sabe.
viernes, 26 de abril de 2013
Mi chica favorita
Es extraño. A lo largo del día nos cruzamos con cientos de personas que seguramente no volvamos a ver.
Cada uno tiene su historia,
sus secretos.
Pasamos a su lado sin ni siquiera fijarnos en ellos, en qué sienten, a dónde van y por qué.
Parecen insignificantes, un persona más en este atestado mundo. Pero cada una de ellas será la única persona importante este planeta para otro.
Algunos dicen que nuestras amistades están predestinadas.
No elegimos el país ni la ciudad donde nacemos, no elegimos la familia que nos cría, ni las amistades en el colegio elegido por nuestros padres. Cuando crecemos seleccionamos unos pocos amigos de lo que pensamos que es un gran mar, pero en realidad, es una pequeña charca diseñada para nosotros.
Pero un día tomas la decisión. Decides construir la vida que siempre has querido, hacer la carrera con la que siempre has soñado, aunque suponga empezar de cero en otra ciudad, alejada de lo único que habías visto hasta ahora.
Todo es nuevo para ti, te sientes indefensa y frágil, observando lo que ahora sí que es el gran mar desde la ventana de tu nueva habitación.
Es entonces cuando te conocí a ti, la chica con apariencia de dura pero con el corazón más grande que había visto nunca. Desde ese momento supe que te quería en mi vida y parece ser que tu también me querías en la tuya. Aparentemente tan distintas, pero tan iguales en lo que de verdad importa.
La convivencia día a día hizo el resto, y hoy en día puedo decir que me conoces incluso mejor que yo misma. Alguien a la que puedo llamar cuando me apetece salir una noche a comerme la ciudad, pero a la que no necesito llamar para que venga a apoyarme cuando este llorando por algún idiota.
Es extraño. Saludar por compromiso a personas que conoces desde tu infancia, y poder llegar a querer tanto a alguien que apenas conoces de unos meses.
Pequeñas casualidades de la vida que hicieron que te conociera, pero elección propia hacer que te quedaras conmigo.
Gracias por todo Silvia.
Cada uno tiene su historia,
sus secretos.
Pasamos a su lado sin ni siquiera fijarnos en ellos, en qué sienten, a dónde van y por qué.
Parecen insignificantes, un persona más en este atestado mundo. Pero cada una de ellas será la única persona importante este planeta para otro.
Es extraño. Ignoramos como la vida puede dar un gran vuelco, y que de repente, una de esas personas que no conocías, puede convertirse en algo tan especial para ti.
Algunos dicen que nuestras amistades están predestinadas.
No elegimos el país ni la ciudad donde nacemos, no elegimos la familia que nos cría, ni las amistades en el colegio elegido por nuestros padres. Cuando crecemos seleccionamos unos pocos amigos de lo que pensamos que es un gran mar, pero en realidad, es una pequeña charca diseñada para nosotros.
Pero un día tomas la decisión. Decides construir la vida que siempre has querido, hacer la carrera con la que siempre has soñado, aunque suponga empezar de cero en otra ciudad, alejada de lo único que habías visto hasta ahora.
Todo es nuevo para ti, te sientes indefensa y frágil, observando lo que ahora sí que es el gran mar desde la ventana de tu nueva habitación.
Es entonces cuando te conocí a ti, la chica con apariencia de dura pero con el corazón más grande que había visto nunca. Desde ese momento supe que te quería en mi vida y parece ser que tu también me querías en la tuya. Aparentemente tan distintas, pero tan iguales en lo que de verdad importa.
La convivencia día a día hizo el resto, y hoy en día puedo decir que me conoces incluso mejor que yo misma. Alguien a la que puedo llamar cuando me apetece salir una noche a comerme la ciudad, pero a la que no necesito llamar para que venga a apoyarme cuando este llorando por algún idiota.
Es extraño. Saludar por compromiso a personas que conoces desde tu infancia, y poder llegar a querer tanto a alguien que apenas conoces de unos meses.
Pequeñas casualidades de la vida que hicieron que te conociera, pero elección propia hacer que te quedaras conmigo.
Gracias por todo Silvia.
domingo, 21 de abril de 2013
Los trucos fáciles, para los días duros
Uno de esos días en los que nada tiene sentido.
Has dejado de ser el dueño de tus acciones, la monotonía guía tu vida.
Todo tu mundo se desmorona.
Todo lo que tus padres te han enseñado, todo en lo que has creído, todo lo que has soñado gira en espiral a unos pasos de ti, sin que puedas detenerlo.
Cuando la tristeza se cuela por los puntos débiles de la fuerte coraza que te has ido creando durante estos años.
Tantas historias, tantos pequeños rasguños que en su día sangraron, y aunque parecen ya curados, su cicatriz perdura.
Tantas personas, tantos apoyos que en su día estuvieron contigo, pero que ya no están.
La gente pasea tranquilamente,
los niños juegan en el parque,
el sol reluce en lo alto,
todo igual,
pero para ti todo es distinto.
El bucle de mi vida sigue girando, imágenes de todos mis errores se suceden como en una cutre película de barrio. En estos días siempre ocurre, la misma imagen revuelve mi cabeza una y otra vez...
Como cuando sufres un gran accidente, y permaneces en estado de shock, con todos tus músculos paralizados pero conscientes de lo que pasa. Ahí estoy yo, de pie, en la puerta de aquel bar, mientras veo como la persona que siempre ha amado se marcha con otra. "Demasiado tarde".
Definitivamente el tiempo está infravalorado. Desperdiciamos un año de sentimientos escondidos soñando con la hipotética vida que nos espera a su lado, y en un parpadeo la realidad nos alcanza.
Lo que fue lo mejor que me pasó, y sin embargo la peor pesadilla que me destroza cada noche. Mi ilusión, mi error.
¿Cómo olvidar algo que te caló tan hondo?. ¿Cómo olvidarte si llevo bajo la piel tus caricias?. Si mis sentidos me traicionan, si me invento tu olor y tu voz...
Has dejado de ser el dueño de tus acciones, la monotonía guía tu vida.
Todo tu mundo se desmorona.
Todo lo que tus padres te han enseñado, todo en lo que has creído, todo lo que has soñado gira en espiral a unos pasos de ti, sin que puedas detenerlo.
Cuando la tristeza se cuela por los puntos débiles de la fuerte coraza que te has ido creando durante estos años.
Tantas historias, tantos pequeños rasguños que en su día sangraron, y aunque parecen ya curados, su cicatriz perdura.
Tantas personas, tantos apoyos que en su día estuvieron contigo, pero que ya no están.
El mundo te observa, todo parece tan tranquilo, como antes de un gran tornado...
La gente pasea tranquilamente,
los niños juegan en el parque,
el sol reluce en lo alto,
todo igual,
pero para ti todo es distinto.
El bucle de mi vida sigue girando, imágenes de todos mis errores se suceden como en una cutre película de barrio. En estos días siempre ocurre, la misma imagen revuelve mi cabeza una y otra vez...
Como cuando sufres un gran accidente, y permaneces en estado de shock, con todos tus músculos paralizados pero conscientes de lo que pasa. Ahí estoy yo, de pie, en la puerta de aquel bar, mientras veo como la persona que siempre ha amado se marcha con otra. "Demasiado tarde".
Definitivamente el tiempo está infravalorado. Desperdiciamos un año de sentimientos escondidos soñando con la hipotética vida que nos espera a su lado, y en un parpadeo la realidad nos alcanza.
Lo que fue lo mejor que me pasó, y sin embargo la peor pesadilla que me destroza cada noche. Mi ilusión, mi error.
¿Cómo olvidar algo que te caló tan hondo?. ¿Cómo olvidarte si llevo bajo la piel tus caricias?. Si mis sentidos me traicionan, si me invento tu olor y tu voz...
Cómo se puede pasar página cuando esa persona era los puntos, las comas y los acentos de mi novela.
miércoles, 17 de abril de 2013
Culpable de todos los cargos
Dulce y amarga, como un café con leche a las 3 de la tarde. Como esos bombones envueltos en papeles de colores brillantes, con un interior derretido, pero una fuerte coraza por fuera.
Inocente y peligrosa, a veces suelto palabras cargadas de veneno, que me corre por la sangre. La vida me ha dado fuertes palos, he madurado antes de tiempo.
A veces me gusta estar sola, no quiero decir que sea de esas personas que viven solas rodeadas de libros u obsesionadas con los gatos, solo que hay veces en las que parece que el mundo te supera, que ya no eres dueña de tus acciones y sus repercusiones, es entonces cuando la mejor medicina es ponerte los cascos y echar a andar. El frío aclara las ideas, el tiempo cura el corazón.
Chica débil, lloro mucha veces al mes, a veces sin motivo aparente. Me guardo las cosas, todo lo que me hace daño. Y cuando ya no queda órgano, vena, ni siquiera una minúscula célula en mi cuerpo cargada de dolor, lo expulso todo, como un volcán en erupción, destrozando todo lo que toco.
Nerviosismo puro, una gran ola de energía recorre mi cuerpo constantemente. Saco de quicio, hay gente que me odia, rasgo de una fuerte personalidad. El odio es un lastre, no podemos vivir toda la. Vida enfadados. El odio es un sentimiento, y hay personas por las que es mejor no sentir nada.
Adicta a los peores vicios, incluido el de tu piel. He mentido, he buscado lo prohibido por sentir nuevas sensaciones, aunque en realidad lo que necesito ya se ha ido. Conmigo nada es fácil, cambio demasiado de opinión y soy muy cabezota.
Mi madre solía decirme que todos tenemos algo que nos diferencia del resto, alguna misión. Todos tenemos que cumplir un pequeño papel en el guión de este gran mundo, de extrema importancia, porque nadie más podría hacerlo.
A día de hoy, yo sigo buscando la mía.
Inocente y peligrosa, a veces suelto palabras cargadas de veneno, que me corre por la sangre. La vida me ha dado fuertes palos, he madurado antes de tiempo.
A veces me gusta estar sola, no quiero decir que sea de esas personas que viven solas rodeadas de libros u obsesionadas con los gatos, solo que hay veces en las que parece que el mundo te supera, que ya no eres dueña de tus acciones y sus repercusiones, es entonces cuando la mejor medicina es ponerte los cascos y echar a andar. El frío aclara las ideas, el tiempo cura el corazón.
Chica débil, lloro mucha veces al mes, a veces sin motivo aparente. Me guardo las cosas, todo lo que me hace daño. Y cuando ya no queda órgano, vena, ni siquiera una minúscula célula en mi cuerpo cargada de dolor, lo expulso todo, como un volcán en erupción, destrozando todo lo que toco.
Nerviosismo puro, una gran ola de energía recorre mi cuerpo constantemente. Saco de quicio, hay gente que me odia, rasgo de una fuerte personalidad. El odio es un lastre, no podemos vivir toda la. Vida enfadados. El odio es un sentimiento, y hay personas por las que es mejor no sentir nada.
Adicta a los peores vicios, incluido el de tu piel. He mentido, he buscado lo prohibido por sentir nuevas sensaciones, aunque en realidad lo que necesito ya se ha ido. Conmigo nada es fácil, cambio demasiado de opinión y soy muy cabezota.
Mi madre solía decirme que todos tenemos algo que nos diferencia del resto, alguna misión. Todos tenemos que cumplir un pequeño papel en el guión de este gran mundo, de extrema importancia, porque nadie más podría hacerlo.
A día de hoy, yo sigo buscando la mía.
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